Principales dificultades en la gestión de objetivos de una organización
Como se menciona en otros artículos, este es una buena época para definir los objetivos de la organización. Te presento algunos obstáculos que pueden surgir al trabajar con ellos y estrategias para gestionarlos adecuadamente:
No tener en cuenta el desempeño del año anterior al definir las metas. Las metas no son algo fijo deberían poder adaptarse al contexto de la organización tanto como sea necesario. Es muy común tener objetivos con metas fijas que no se revisan año a año. Por ejemplo: Aumentar el índice de ventas en un 10% el año próximo, si el año anterior cerramos con un aumento de un 20% en el índice de ventas, y considerando que no haya un factor del contexto que lo impida, lo ideal sería mover ese 10% a un valor más alto para que sea desafiante. No quedarnos con valores meta fijos “porque siempre se hizo así” nos ayuda a adaptarnos y crecer.
Tener solo objetivos para el sistema de gestión. Llevar objetivos sólo porque es un requerimiento dentro de las normas de gestión es una pérdida de tiempo enorme. Los objetivos deben ser herramientas para gestionar los procesos, tomar decisiones cuando sea necesario y mantener a los equipos motivados. Hay muchas empresas que llevan objetivos para el sistema de gestión de manera paralela a la que llevan otros tantos sin considerar que esto es confuso e ineficiente. Lograr una buena definición de objetivos puede llevar un tiempo pero nos va a ahorrar más tiempo en el futuro de no seguir o medir objetivos que no aportan en nada o les interesan a nadie.
No considerar objetivos SMART. El modelo SMART ayuda a que nuestros objetivos estén bien definidos. “Mejorar las ventas” es más una expresión de deseo que un objetivo, no está diciendo en cuánto, en qué período de tiempo, etc. Tomarnos el tiempo para definir los objetivos apropiadamente nos va a ayudar a tener objetivos efectivos. Por eso, recordando el modelo SMART, hay que asegurarse que los objetivos sean: específicos, medibles, alcanzables, relevantes y definidos en el tiempo (SMART)
No considerar la visión estratégica de la compañía. Al definir objetivos debemos asegurarnos que tienen una coherencia con los resultados que pretende alcanzar la organización. Los objetivos se pueden desglosar en estratégicos, tácticos y operacionales teniendo en cuenta hacia dónde queremos ir.
No considerar los recursos disponibles. Un punto que incorporaron las normas de gestión en su última versión es la planificación para lograr los objetivos, y no es casualidad porque si no consideramos los recursos con los que contamos y el tiempo que nos puede llevar conseguirlos es muy probable que fracasemos en la implementación de los mismos. Tener una buena planificación nos va a ayudar a ordenarnos y fijar objetivos que sean realistas y alcanzables pero a su vez desafiantes.
Si necesitás ayuda para definir los objetivos de tu organización contamos con profesionales que pueden asesorarte.
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